Por FrAncisco SilvÁn CorrAl – Diseñador de interiores en Madrid
La adolescencia no fue una etapa de descubrimiento, sino de resistencia. Mientras otros buscaban pertenecer, yo intentaba sostenerme. Lo que en la infancia fue intuición para sobrevivir, en la adolescencia se convirtió en diferencia. Y esa diferencia empezó a tener un precio.
Ser distinto en un entorno que castiga lo distinto
Mi sensibilidad, mi forma de mirar, mi manera de estar en el mundo no encajaban en los códigos del barrio, ni en los de la escuela, ni en los de la familia. Lo que yo era —mi estética, mi lenguaje, mi energía— se leía como amenaza, como rareza, como debilidad.
No era solo que me sintiera diferente. Es que me lo recordaban constantemente.
- Comentarios que buscaban corregirme.
- Miradas que querían domesticarme.
- Burlas que intentaban reducirme.
- Silencios que me hacían invisible.
La adolescencia fue el momento en que entendí que mi sensibilidad no era solo una herramienta: era una identidad. Y que esa identidad no iba a ser fácil de sostener.
La estética como afirmación
Mientras el entorno me empujaba a disimular, yo empecé a usar la estética como forma de afirmación. Mi forma de vestir, de hablar, de moverme, de crear… todo se volvió declaración. No para provocar, sino para existir. Para decir: “Estoy aquí. Soy esto. No voy a esconderme.”
Fue el inicio de una coherencia que hoy es central en mi trabajo: la necesidad de que lo que se ve esté alineado con lo que se siente.
El espacio como refugio
En medio de esa tensión, empecé a crear espacios propios. No físicos, sino simbólicos. Rincones donde podía ser yo sin pedir permiso. Lugares donde la energía era mía, donde el silencio no era castigo, sino descanso.
Esos espacios fueron el germen de mi método: diseñar no para impresionar, sino para sostener. No para mostrar, sino para proteger.
La diferencia como semilla de método
Hoy sé que esa adolescencia difícil me enseñó algo esencial: que la diferencia no es un obstáculo, sino una brújula. Que lo que incomoda a otros puede ser lo que te define. Que sostener tu sensibilidad en un entorno hostil es el primer acto de diseño emocional.
FrAncisco SilvÁn CorrAl – adi@arquitecturadeinterior.com – Diseñador de Interiores
Blog – www.ArquitecturaDeInterior.com –
“diseño de restaurantes en Madrid”, “interiorismo estratégico”, “errores al abrir un restaurante”.


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